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Teotihuacan, el lugar donde los hombres se vuelven dioses, es una zona arqueológica localizada en el Estado de México, entre los poblados de San Juan Teotihuacan y San Martín de las Pirámides, a 48 Km. al noreste de la Ciudad de México. Su clima es semi-seco con una temperatura promedio anual de 15°C.

 

Este antiguo centro ceremonial es uno de los más importantes de la América prehispánica debido a su magistral trazo urbano, a su monumentalidad arquitectónica y a la fuerte influencia política y religiosa que ejerció en su momento hacia otras ciudades; es además, una de las zonas arqueológicas más visitadas y valoradas de la República Mexicana. La antigua metrópoli cuenta con una calzada principal a partir de la cual se construyeron magníficos edificios de orden ceremonial, social, civil y habitacional, como las pirámides del Sol y la Luna, el Templo de Quetzalcóatl, el Patio de los Jaguares, Quetzalpapálotl y la Ciudadela; muchos decorados con espléndidos murales de los cuales aún se conservan valiosos ejemplos.

 

A través de los tiempos, Teotihuacan se ha consolidado como una muestra del mejor estilo arquitectónico en Mesoamérica y además como un centro místico en el que, según los seguidores de tradiciones espirituales prehispánicas, cada 21 de marzo se reúnen poderosas fuerzas cósmicas que se reparten hacia los cuatro puntos cardinales; momento ideal para asistir a la ciudad y renovar energías. Dentro de esta zona arqueológica también encontrará museos y centros de investigación como el Centro de Estudios Teotihuacanos, dedicados al estudio de la cultura teotihuacana y a la promoción de los servicios turísticos.

No todos los caminos de Teotihuacán conducen a la Pirámide del Sol. Muy pocos saben que dentro de la ciudad sagrada, alrededor y más allá de la Pirámide de la Luna existen  espacios en los que se localizaban las áreas habitacionales de los antiguos grupos de pobladores de esta antigua ciudad.

 

La calzada de los muertos:Esta orientada de norte a sur y flanqueada por una zona residencial probablemente habitada por sacerdotes.

 

La ciudadela:Plataforma cuadrangular de 400 metros, rodeada por basamentos piramidales con un adoratorio central.

 

El templo a Quetzalcoatl:Denominado así por la ornamentación de serpientes emplumadas cuyas cabezas emergen de una flor, alternando con esculturas del Dios Tláloc.

 

El palacio de los Jaguares:Así llamado por los vestigios de pinturas murales que se observan en las paredes de las habitaciones que rodean el patio, en su mayoría referidas a ese felino.

 

El conjunto de los animales mitológicos: Es una estructura baja de dos cuerpos escalonados; en éste sobresalen pinturas correspondientes a un templo más antiguo, de colores muy vivos y representaciones zoomorfas de serpientes emplumadas, jaguares en diversas posiciones, peces alados y saurios.

 

El palacio de Quetzalpapalotl:Se supone fue el aposento de un gran señor o de un supremo sacerdote, sobresalen los pilares del patio interior adornados con bajo relieves que representan al animal mitológico llamado quetzal - mariposa, enmarcados por símbolos acuáticos.

 

Nota:Dentro de la zona arqueológica se presenta una de las danzas más antiguas de la época prehispánica, que tiene como fin rendir culto al Sol. Las exhibiciones se realizan de viernes a domingo en diferentes horarios.

 

 

Además de estos lugares ubicados dentro de la zona arqueológica, existen también los conjuntos arquitectónicos conocidos como Tetitla, Tepantitla, Atetelco y La Ventilla, que pueden ser visitados por el público en general. Se trata de cuatro áreas de residencia o barrios, que se establecieron en la periferia de lo que se conoce como el Centro Ceremonial de Teotihuacán, compuesto por las dos pirámides y la Calzada de los Muertos.  La urbe llegó a ocupar una superficie cercana a los 22 kilómetros cuadrados.

Recorrer estos espacios domésticos, cuyos muros y pisos –a pesar de las centurias- todavía lucen decorados por creaciones pictóricas precolombinas, es como viajar al pasado y adentrarse al cotidiano de una familia teotihuacana común y corriente.

En estas pinturas hechas al fresco, los teotihuacanos dejaron testimonio de sus actividades diarias, su forma de vida, su pensamiento y sus creencias, a través de las cuales podemos tener elementos para imaginarnos cómo fue la vida en la que se considera la primera ciudad mesoamericana, cuyo origen se remonta al siglo I d.C. y su colapso hacia el año 700.

 

Tetitla, el barrio de los nobles

 

De acuerdo con los arqueólogos, Tetitla fue habitado en las épocas de mayor esplendor de Teotihuacán, en las fases Tlamimilolpa Tardío (350 – 400 d.C.) y Xolalpan (450 – 550 d.C.). Por los exquisitos decorados pictóricos, se intuye que este barrio fue habitado por un sector de la población que gozó de cierto estatus económico.

En el lugar destacan las pinturas murales con imágenes alusivas a deidades, entre ellas, la conocida como Las Diosas Verdes, donde se observan varias representaciones de personajes femeninos que se han relacionado con la diosa Chalchitlicue. Cada una de ellas porta una máscara de piedra verde o jade, y de sus manos caen bondades en forma de figuras y semillas del mismo color, que estaban asociadas con la fertilidad.

Atetelco, la escuela de los guerreros

También se ubica al oeste de las pirámides, muy cerca del barrio Tetitla. A diferencia del conjunto anterior, donde la temática de la pintura mural se centra en las deidades y episodios de la vida cotidiana, aquí se aboca a las actividades relacionadas con la guerra.

De hecho, por la gran cantidad de murales alusivos a la milicia que se observan, se plantea que Atetelco fue sede de una escuela militar o cuartel, habitado entre 450-650 d. C. Las obras pictóricas presentan mucha iconografía relacionada con artefactos cortantes como cuchillos de obsidiana, puntas de flecha y espinas de maguey.

Aquí, se conserva in situ, una de las mejores muestras de la pintura mural teotihuacana, conocida como La Procesión de Sacerdotes, en el denominado Patio Blanco, donde se observa a varios personajes de perfil quienes portan un bastón y a su lado un caracol, del cual surge la vírgula de la palabra.

Más lugares que visitar...

 

Jardín botánico de Teotihuacán: Se localiza al sur de la Pirámide del sol y fue construido con el objetivo de rescatar la flora tradicional.

 

Jardín didáctico de cactáceasActualmente su área de distribución comprende aproximadamente un 60% del territorio nacional y constituye un factor biológico que previene la erosión y actúan como agentes moderadores en los procesos de desertificación.

 

Casa ecológica de TeotihuacánSe dirige a los cuatro elementos, fuego, tierra, agua y aire que componen el medio ambiente, para que estas fechas del calendario ecologico sean utilizadas por el hombre y armonicen su entorno.

 

Iglesia y convento de San Juan Bautista: La iglesia tiene 50 m de longitud, 14 de ancho y 17 de altura, la nave esta cubierta por un cañón corrido, apoyado en los muros y en arcos torales que descansan en grandes palastros, las que reciben también los arcos. La decoración de la fachada es de estilo plateresco, aunque parece relativamente moderna.

 

En San Juan Teotihuacán se localizan el templo y exconvento franciscano de San Juan Evangelista:Data del siglo XVI. En la Iglesia destaca su hermosa torre y la vieja espadaña, rematada por merlones en forma de cactus típicos de la región.

 

Iglesia de Puxtla: Existen dos fechas grabadas, indicando la época de la construcción 1577 y 1618. La nave esta limitada por gruesos muros y cubiertas por una bóveda de cañón corrido, penetrada por lunetos y dividida transversalmente en 3 tramos.

 

Iglesia de PurificaciónSe encuentra en el barrio de este nombre de planta rectangular; tiene 30 metros de largo por 10 de ancho, exteriormente. La cubierta de la nave, algo irregular en la ejecución, comprende 3 partes.

 

Acolman: Templo y exconvento del siglo XVI. Es notable por su portada de estilo plateresco.

 

Museo de la Prehistoria de Tepexpan: Construido en el sitio donde se descubrieron los restos del hombre de Tepexpan.

 

Templo de la Concepción de la Virgen: Se encuentra en Otumba, es una joya del plateresco mexicano que data del siglo XVI.

 

Axapusco y Oxtotipac: En estos lugares se pueden observar dos obras del arte religioso virreinal.

 

Centro de Estudios Teotihuacanos: Es una dependencia del Instituto Nacional de Antropología e Historia, dedicada a proveer las herramientas que permitan el estudio, conocimiento y difusión de la Cultura Teotihuacana.

 

Museo comunitario Quetzalpapalotl: Nombre cuyo significado literal es "Mariposa preciosa" . Este nombre se eligió inspirado e uno de los sitios mas bellos de la zona arqueológica y que por la naturaleza de su reconstrucción es muy didáctico para que todo visitante entienda el estilo arquitectónico de esta maravillosa cultura en la unidad habitacional de la elite teotihuacana.


Fue inaugurado el 13 de octubre de 1998 y se hacen dos tipos de servicio: exposiciones permanentes y exposiciones temporales; es importante hacer notar que el acervo de este museo se esta integrando gracias a la confianza de la comunidad, que ha donado o prestado piezas y objetos varios para su exposición.Este museo representa el primer escalón de un ambicioso proyecto museografico dentro del municipio.

 

 

La casa de los Arcos: Época de construcción durante el siglo XVII, aunque de régimen privado es el andador peatonal de relevancia por su arquitectura colonial.

 

Los arcos del "Tenerife": Época de construcción durante el siglo XVIII, de régimen de propiedad privado funciona como andador peatonal de relevancia, por su arquitectura colonial en la fachada y su imponente presencia en la plaza principal.

 

El puente del Emperador: Paso obligado del Emperador Maximiliano en su viajes hacia Veracruz; la población de Teotihuacan lo reconoce como el Puente de la Ventilla por la cercanía al rancho ganadero del mismo nombre.

 

El Corredor Natural Adolfo López Mateos: Es una calzada reconocida entre los pobladores de San Juan Teotihuacan por la belleza natural que fue en su tiempo el sitio turístico local por excelencia con sus arroyos y manantiales, siendo el principal acceso al templo de San Juan Bautista.

 

Hacienda real de San Miguel Ometusco:Una Real Hacienda del Siglo XVII, el Primer Parador Turístico del Estado de México.